Entre enero y junio, los equipos bajo la Dirección Técnica y Operativa de Tala y Poda de la Secretaría de Infraestructura ejecutaron 355 intervenciones entre talas, podas y troceo de árboles, atendiendo tanto labores programadas como solicitudes de la comunidad.
Estas acciones estuvieron orientadas a mitigar los riesgos generados por las intensas lluvias asociadas al fenómeno de La Niña, proteger la infraestructura pública y privada, y garantizar condiciones de seguridad en diferentes sectores de Villavicencio.
Del total de actividades realizadas, 138 correspondieron a talas técnicas, 108 a podas especializadas y 109 a labores de troceo en relación con emergencias, siendo febrero el mes con mayor número de intervenciones, con 91 procedimientos ejecutados.
Como parte del mantenimiento integral de las zonas verdes, la Secretaría de Infraestructura también desarrolló jornadas de rocería en 76.262 metros cuadrados, priorizando espacios públicos que requerían control de vegetación, mejoramiento del paisaje y recuperación de áreas para el disfrute de la comunidad.
De manera complementaria, durante el mismo periodo se realizaron 130 viajes para la recolección y disposición adecuada de residuos vegetales, producto de las labores de tala, poda y rocería, garantizando la limpieza de los sectores intervenidos y una adecuada gestión de los residuos orgánicos.
“Dentro de los sectores intervenidos, tenemos barrios como San José, Las Acacias, La Esperanza y hemos tenido intervenciones en veredas como Pompeya e instituciones educativas como el colegio Felicidad Barrios y el Jorge Eliecer Gaitán”, manifestó la arquitecta Maritza Cabrera, profesional especializada de la Secretaría de Infraestructura.
Estas intervenciones, ejecutadas con criterios técnicos y el respaldo de los conceptos emitidos por Cormacarena y la Secretaría de Medio Ambiente de Villavicencio, permitieron atender oportunamente las necesidades de la comunidad, reducir factores de riesgo, proteger el arbolado urbano y recuperar espacios públicos.





